La masía y el entorno

Breve historia del Serradell

Antiguamente, toda la Alta Garrotxa estaba habitada. En las montañas hoy despobladas y desiertas había más de 500 casas. Durante los oscuros años de pestes e invasiones de la Edad Media, una población temerosa de Dios y mucho más numerosa que la actual llenó las montañas de la Alta Garrotxa con más de 40 pequeñas iglesias. Se explotaban los bosques hoy abandonados, se aprovechaba hasta el más pequeño terreno cultivable, había prados y rebaños por todas partes.
La pequeña iglesia románica de Sant Andreu de Gitarriu, a sólo 200 metros del Serradell, se construyó en los siglos X/ XI.
El Serradell era una de estas 500 casas, y era masovería de la casa solariega de Polí: sus habitantes  podían vivir en ella a cambio de dedicarse, a beneficio de Polí, a la explotación agrícola, ganadera y forestal.
En los siglos XVIII y XIX, la producción de carbón vegetal impulsa la prosperidad de la economía local: las encinas se explotan en plazas carboneras, la madera de los robles se destina a traviesas de ferrocarril, aumenta la población y los propietarios de la zona amplían sus masías. La zona hierve con la actividad de campesinos, leñadores, carboneros, arrieros…
Todo cambia en el siglo XX, cuando las difíciles condiciones de vida en las montañas, y la llegada del gas butano, la electricidad y la industria a los valles, vacían de habitantes las comunidades milenarias de la Alta Garrotxa, que inician una etapa de abandono y fuerte decadencia.
Muchos propietarios, sin perspectivas de que las masías vuelvan nunca a ser habitadas, venden las tejas de las edificaciones ya abandonadas. Sin la protección de un tejado, las viejas paredes de piedra se descomponen rápidamente,  se pudren vigas y forjados, y hiedras y zarzas invaden los antiguos aposentos. Este ha sido el caso de viejas masías próximas al Serradell, hoy en día en estado de ruina.
El tejado del Serradell no tuvo este destino, y cuando los últimos masoveros se marcharon, la casa se conservó. Durante unos años se utilizó como centro de rehabilitación de jóvenes con dificultades de integración social, y más tarde la casa fue utilizada como segunda residencia.
En 2001, El Serradell sufrió un incendio que hundió la cubierta y destruyó casi totalmente el edificio. Las obras de reconstrucción se iniciaron en 2006, y convirtieron El Serradell en la casa rural que conocemos hoy.

La reconstrucción

En septiembre de 2006 comenzó la reconstrucción del Serradell con la retirada de los escombros causados por el incendio. Las tareas de retirada se hicieron con extrema precaución con la intención de recuperar los elementos originales que el fuego no había destruido.
El proyecto de reconstrucción fue realizado por Lola Domènech, una premiada arquitecta nacida en Olot y que diseñó un nuevo Serradell caracterizado por el respeto al original, la modernidad de materiales y soluciones, y la sobriedad y la elegancia en el estilo.
Las obras fueron a cargo de Construcciones Hermanos Picart SL, una pequeña empresa local con amplia experiencia en construcción en la Alta Garrotxa, y que entre otros ha trabajado en la rehabilitación de la iglesia de Talaixà o del refugio de Sant Aniol d’Aguja.
Las obras se alargaron durante un año y medio, y en el verano de 2008 el nuevo Serradell ya estaba preparado para recibir a los primeros huéspedes.

Instalaciones sostenibles

Al no estar conectado a la red eléctrica ni de suministro de agua, El Serradell depende totalmente de sus propios recursos, y del comportamiento sostenible de los huéspedes, para garantizar en todo momento los suministros básicos.
El Serradell pertenece a SEBA, una asociación sin ánimo de lucro especializada en la electrificación de casas rurales aisladas. SEBA ha instalado y mantiene los sistemas fotovoltaicos de El Serradell, que tienen una capacidad de almacenamiento de energía que garantiza el suministro durante 48/72 horas sin sol. En la práctica, esto quiere decir que durante la mayor parte del año no hay problemas de suministro. En los meses con menor radiación solar puede ser necesario poner en marcha un sistema de refuerzo, sólo si hay períodos de 2-3 días seguidos de nubes compactas o lluvia, y si los huéspedes hacen un consumo eléctrico elevado.
La casa obtiene el agua caliente sanitaria de otro sistema solar que funciona en la práctica de manera similar. Los períodos con menos sol puede ser necesario poner en marcha un sistema complementario que funciona con gas butano.
En cuanto al suministro de agua, El Serradell recoge agua de lluvia utilizando las antiguas cisternas originales de la casa. En periodos de sequía, llenamos las cisternas con agua procedente de las fuentes cercanas, un proceso que no es sencillo. Por eso, los huéspedes siempre tienen que ser muy sostenibles con el consumo de agua, un bien escaso y muy preciado en El Serradell.
En El Serradell los suministros básicos están garantizados, pero a la vez nuestros huéspedes deben colaborar con el buen funcionamiento de las instalaciones: por ello la casa es una auténtica escuela de sostenibilidad para pequeños y mayores.

El Serradell en Google Earth

Nada mejor para conocer de un vistazo El Serradell  y su entorno que explorarlos desde el cielo. Busca “El Serradell” en Google Earth, o haz clic aquí. Los resultados son fascinantes. Gracias, Google.